En el pádel, existen diferentes estilos de juego, pero uno de los más comunes es el de potencia. El jugador de potencia tiene un perfil muy específico, que lo caracteriza por su ofensiva y agresividad. Para que un jugador pueda convertirse en un padelista de potencia completo, necesita ciertas cualidades. Ya no solo basta con tener las mejores palas de pádel de potencia, tiene ser complementado con otras características.

Características esenciales de un jugador de potencia en el pádel

A lo largo de la historia, en el pádel se han reconocido tres principales estilos de juego, el de control, el de potencia y el polivalente. Cada uno de ellos se define a si mismo, el de control busca un juego más manejable, el de potencia uno más ofensivo y el polivalente un juego bien balanceado.

La verdad es que todos los estilos tienen sus ventajas y desventajas. El estilo de potencia es uno de los favoritos y el que la mayoría de los jugadores quiere desarrollar, pues ven a la potencia como una cualidad de dominación. Pero para ser un jugador de potencia, no basta con tener una buena pala. A continuación, las cualidades más importantes que no pueden faltarle a ningún jugador de ataque.

Un brazo pegador

La potencia en el pádel está basada en un golpe poderoso. A diferencia de la salida de bola, que prácticamente se consigue con el propio rebote de la pala, la potencia se consigue únicamente con el movimiento del brazo. Es por eso que el jugador tiene que tener mucha fuerza en la extremidad para poder golpear con mucha más fuerza. Un brazo pegador es el primer paso para poder ser uno de los mejores jugadores de potencia.

Una forma física excelente

Ya hemos mencionado que la fuerza del brazo es muy importante, pero definitivamente, no es lo único que se necesita. De hecho, los golpes no se realizan solo con el brazo, sino con el impulso y fuerza de todo el cuerpo. Una de las primeras lecciones que un jugador recibirá es que, para golpear la pelota, el cuerpo tiene que rotar, utilizar solo el brazo es un error.

Es por eso que es de vital importancia que el jugador desarrolle fuerza y resistencia en todos los músculos del cuerpo. Con una forma física excelente, será mucho más fácil aplicar potencia a todos los golpes.

Mucha velocidad en los movimientos

A ningún jugador de pádel le puede faltar velocidad, ya que este deporte es uno de los más veloces y explosivos. Pero no hay duda de que el jugador de potencia es el que requiere movimientos más ágiles y rápidos, debido a la intensidad de su juego. Mejorar la movilidad y velocidad en los brazos, piernas y el cuerpo en general, ayudará a que los golpes tengan más aceleración, y, por consiguiente, más potencia.

Contundencia para terminar el punto

La contundencia es esencial para cualquier jugador de potencia en el pádel. La contundencia se entiende como la capacidad de causar daño, atacar y ser decisivo. Un jugador de potencia suele terminar los puntos con un golpeo agresivo, es por eso que necesita ser un jugador decisivo, capaz de tener la determinación para finalizar el punto.

Una pala creada para la potencia

Como mencionamos al inicio, contar con una pala de potencia también es necesario, aunque no indispensable. Las palas de potencia están hechas para que el jugador pueda aprovechar toda la fuerza de su golpeo y ser más agresivo. Las palas de control podrían limitar la potencia de la salida de bola. Además, las palas de potencia cuentan con materiales y tecnologías enfocadas en incrementar la fuerza de golpeo.

Una técnica muy bien desarrollada

La técnica es importante para poder golpear con mayor potencia. Una buena técnica comienza desde la sujeción de la pala, la colocación y la posición del cuerpo, el movimiento del brazo y la forma en la que se hace contacto con la pelota. Todo lo anterior, permitirá que el jugador pueda aprovechar toda la fuerza de su cuerpo para golpear con mayor potencia.


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