Nuestros amigos de Padelzoom nos acercan una serie de ejercicios para mejorara nuestro juego estos dias de cuarentena en los que no podemos entrar en el 20×10.

¿Eres jugador de pádel? Si estás leyendo esto doy por hecho que sí. ¿Te gustaría mejorar? Estoy seguro de que también. Muchos entrenamos con un monitor, y eso por supuesto es una gran ayuda para mejorar nuestra técnica y golpes, además de fundamentos y táctica. Ahora mismo por desgracia no es posible seguir con nuestros entrenamientos en la pista, pero vamos a poner por un momento la vista en la rutina de los profesionales; ellos viven de esto y claro deben cuidar su cuerpo y su alimentación para rendir en la competición. Sin embargo, el resto de los mortales no estamos tan alejados en el sentido de preocuparnos por nuestra condición física aplicada al deporte que tanto amamos. ¿Porque no dedicarle también unas horas a preparar nuestro cuerpo a las exigencias de la pista? Ahora no tienes excusa, y además cuando todo esto pase llegarás en mejores condiciones que nunca para elevar tu nivel de juego.

Un buen jugador debe ser autocrítico, y saber que a muchas bolas no llegará por acierto del rival, pero a otras tantas por deficiencias en nuestro rendimiento, bien sea por lentitud de reacción, falta de reflejos, velocidad o elasticidad. El pádel es un deporte muy explosivo. No se recorren grandes distancias, pero se pasa de 0 a 100 en pocos segundos y en muchas ocasiones. Eso pasa factura a tendones, ligamentos y músculos. Muchas lesiones surgen por una exigencia mayor de la acostumbrada, bien sea por una fatiga prolongada en el tiempo o en mucha mayor medida (como en nuestro deporte) por acciones repentinas donde el músculo no está suficientemente caliente y falto de elasticidad acaba por desgarrarse o romperse. Por ello es una muy buena manera de hacer esta cuarentena más provechosa el fortalecer nuestro cuerpo y adecuarlo a los movimientos del pádel, y así ser más fuertes, rápidos y blindarse contra las lesiones.

Los objetivos claves serán precisamente mejorar unas carencias que suelen generalizarse entre los aficionados. Para ellos os propongo una serie de ejercicios muy ligados a los movimientos propios del pádel que nos ayudarán a mejorar tanto física como técnicamente. No necesitamos ningún material específico, ni tan siquiera la pala, solo unos rollos de papel higiénico y unas bolas.

Empezamos:


1. Posición de espera excesivamente erguida

Para mejorar tu posición de espera (y de golpeo) es necesario bajar el centro de gravedad, y estar más flexionados. Esto lo conseguiremos con un simple ejercicio. Coloca un rollo de papel higiénico a cada lado, separados de ti 1 metro o metro y medio. Coloca encima de ellos una bola de pádel. Te sitúas en el medio y haces el gesto de volea baja en fondo de pista, siempre poniéndote de lado al golpear. Tu objetivo será recoger la pelota del lado derecho, volver al centro, coger la de la izquierda de revés, y después volver a dejarlas en su sitio repitiendo el movimiento. Este ejercicio te obliga a agacharte, a ponerte de lado y a ser preciso a la hora de coger la pelota y más aún al dejarla. Haz 3 series de 10 repeticiones y métele intensidad para simular una defensa en la pista y conseguir que las piernas trabajen.


2. Lentitud de pies

La rapidez de pies tanto en el pádel como en otros deportes es clave para mejorar nuestro rendimiento. Te permitirá reaccionar más rápido a las bolas rivales inesperadas, porque llegarás con más margen, pero además podrás mejorar la ejecución de tus propios golpes. Una herramienta que se utiliza mucho en los entrenamientos de boxeo o fútbol americano es la escalera de agilidad. Doy por hecho que prácticamente ninguno de nosotros la tendremos, pero podemos improvisar una fácilmente con unos rollos de papel higiénico que están muy de moda, aunque quizás alguno ande escaso. Vamos a empezar con 3 rollos, aunque puedes hacer la “escalera” tan larga como quieras o el espacio del que dispongas. Colócalos separados 1 metro más o menos. Empezamos haciendo “ochos” rodeándolos, en un sentido y en otros. Quiero que des la mayor cantidad de pasos pequeños y rápidos, así es como se gana rapidez de piernas. También puedes colocarte de frente y dar dos pasos rápidos delante, dos pasos detrás, derecha y otra vez dos pasos delante y dos detrás, hasta el final de la escalera y volver. O pies dentro, pies fuera, saltando los rollos.
En internet hay miles de ejercicios y videos, pues este artilugio ofrece muchas posibilidades de entrenamiento. Yo te propongo unas variantes sencillas y si te pica el gusanillo puedes investigar más.

Es recomendable realizar todos estos ejercicios con tus zapatillas de pádel habituales.

3. Malas transiciones

Un error muy frecuente es dar un golpe y quedarse mirando sin recuperar la posición o adelantarse para achicar espacios. Como cuando te lanzan un globo y llegas justito para realizar la bandeja, entonces no vuelves a subir a la red y te hacen una dejada ganadora.  Todas estas transiciones es importante trabajarlas. Coge 2 rollos de papel, uno enfrente del otro, separados 2 o 3 metros. Utiliza tu pala y así fortaleces el hombro. Se trata de realizar una transición de bandeja a volea en red. Empieza en el primer rollo, gírate cruzando el primer paso, y después llega hasta el segundo rollo dando pasos laterales, “golpea” la bandeja (saltando el rollo si quieres” y vuelve adelante rápido para realizar una volea. Este ejercicio te ayudará a interiorizar tanto los pasos y el ajuste correcto para buscar el globo rival como la transición rápida hacia la red después de tu golpeo.

4. Golpeo de frente

Un mala volea empieza y acaba con una mala técnica. Un error muy común es golpear de frente. Para mejorar esto necesitas 3 rollos de papel higiénico y tu pala (pero no es necesario). Coloca uno a 2 metros de ti y los otros formando una V con respecto al primero, alejados un metro entre ellos. Debes replicar el gesto de la volea en la red. Empieza detrás del primer rollo, carrerilla previa, salta el royo y ejecuta una volea de derecha adelantando la pierna izquierda hacia el rollo. Vuelve atrás y haz lo mismo con la volea de revés adelantando la pierna derecha.
El primer rollo te obliga a realizar un saltito previo a la volea, que te ayudará a generar un momento de inercia neutro que favorecerá tu reacción ante la bola rival que no sabes porque lado te va a venir. Ese “saltito” es un recurso muy utilizado por los monitores de pádel.

5. Mala biomecánica en el remate

Todo aficionado al que le preguntes que golpe quiere dominar te dirá que el smash. Y como estarás cansado de escuchar todo depende de la técnica y no de la fuerza. Este ejercicio te ayudará a mejorar tu técnica de golpeo, y solo necesitas una pelota para realizarlo. Consiste “simplemente” en lanzarse la bola y cogerla. Con ello conseguirás interiorizar el momento exacto y la altura a la que debes golpear la bola. Imagina que vas a hacer un remate, pero en vez de hacer el golpeo cogerás la bola después de la lanzarla hacia arriba. Debes ponerte de lado, dando la espalda a la “verja” si estuviésemos en la pista. Prepara el brazo derecho doblado como queriendo tocarte la oreja, dobla un poco las rodillas y mientras vas bajando el brazo izquierdo con el que has lanzado la bola, digamos que te vas estirando de atrás a delante y de abajo a arriba, hasta coger la pelota. No te detengas arriba, continua el gesto desde arriba hacia abajo terminando con tu brazo lanzador en el otro lado del cuerpo, girando el torso y levantando un poco el talón de tu pierna derecha.


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